6.1.6.1 Laminado del hilo.
Cuando se lamina hilo es imprescindible no pretender dar pasadas demasiado fuertes porque podrían provocar la formación de rebabas. Si esto sucede en alguna ocasión, antes de seguir laminando, deberán eliiminarse las rebabas, limándolas, hasta su total desaparición.
Como en el caso de la chapa, el hilo, a medida que se va laminando y dependiendo del metal o aleación del mismo, se endurece y se vuelve quebradizo. Foreste motivo, cuando llegue el momento, será necesario recocerlo para que recupere su ductilidad.
Los rodillos del laminador, especialmente los de hilo, deben permanecer en un estado impecable ya que cualquier marca en un rodillo, quedará impresa en el metal laminado.
6.1.6.2 Cálculo del porcentaje de reducción de seccionen el hilo laminado.
En el caso del hilo laminado, vamos a suponer que se trata de un hilo cuadrado de 3 mm de espesor, o de lado, que corresponderán a una sección de
3 x 3 = 9 mm2
Que, si se sigue laminando en cuadrado hasta 1,8 mm, la sección quedará reducida a
1,8 x 1,8 = 3,24 mm2
Lo que representará un porcentaje de reducción de:
9 – 3,24 * 100 = 64%
2 Trefilado.
El origen del alambre es desconocido, data de miles de años. La producción comercial de alambre trefilado existe en Francia desde finales del siglo XIII. Se utilizaba para fabricar las cotas de malla usadas por los caballeros medievales. Antes de la época citada, el trefilado del hilo ya existía en otras culturas y, desde mucho antes de que existiera, ya se hacía hilo martilleando.
6.2.1 El trefilado a mano.
El alambre es metal sólido, de perfil transversal uniforme cuando es redondo, que puede variar en el espesor, desde un hilo o filamento finísimo hasta una barra o varilla delgada. Aunque puede adquirirse fabricado en diferentes aleaciones, formas y espesores, en la mayoría de casos, tanto el joyero como el platero, se lo preparan ellos mismos.
Puede fabricarse a mano o a máquina. En general, los que normalmente lo utilizan en pequeñas cantidades pero en formas, aleaciones y espesores variados, que son la inmensa mayoría, lo trefilan manualmente si es delgado o con la ayuda de un banco de estirar si es grueso. Si se dispone de lo necesario, cualquiera de los dos procedimientos es de fácil aplicación. Para estirar pequeñas cantidades a mano, se utilizan hileras de trefilar, de acero templado, con agujeros cónicos, que van disminuyendo progresivamente y están numerados. Se fabrican con formas redondas, mediacañas, ovales, cuadradas, rectangulares, planas, hexagonales, octagonales, etc., generalmente, con una forma única en cada placa. Las herramientas necesarias para trefilar a mano son pocas:

Una hilera de trefilar , tenazas de estirar y, como lubricante, se emplea: cera de abejas, pa-rafina, aceite, jabón o sebo. Las tenazas de estirar, no son unas tenazas de tipo corriente, se fabrican especialmente para este propósito, disponen de unas mandíbulas cuadradas, gruesas y dentadas para facilitar el agarre del alambre que sale del agujero de la hilera y su empuñadura tiene forma de gancho, para facilitar la sujeción de las mismas mientras se tira del alambre.

6.2.1.1 Acción del trefilado a mano.
El punto de partida suele ser hilo recocido, cuadrado u octagonal, obtenido a través del laminador de hilo. El espesor del hilo de partida debe ser ligeramente superior al de la forma que se desea obtener a fin de que, con el menor esfuerzo posible, se llene totalmente la figura de la sección del hilo.
Antes de introducir el hilo en la hilera de trefilar, los agujeros de la misma deben revisarse para eliminar cualquier materia extraña que pueda estar pegada a los mismos. Seguidamente se lubrican. Esto facilita la trefilación e impide una fricción excesiva, que provocaría el calentamiento, el desgaste de los agujeros y frenaría el paso del hilo.
El extremo del hilo que tiene que penetrar por la parte ancha del agujero cónico de la hilera, debe tener una punta alargada. Esta punta puede obtenerse limando, esmerilando o martilleando, procurando que sobresalga lo suficiente por la parte delantera del agujero para que pueda agarrarse firmemente con las tenazas de estirar.
No debe comenzarse en un agujero demasiado pequeño, porque ofrecería mucha resistencia. Debe planearse una reducción suave del espesor del hilo, por etapas, hasta alcanzar la medida deseada. La medida del primer agujero debe ser una que permita el paso del hilo con facilidad.
El hilo debe estar limpio y seco, libre de restos de solución de decapado o de agua. Su paso a través de la placa debe realizarse de forma tan regular y continua como sea posible. Debe salir del agujero perpen-dicularmente a la placa. Una vez que la totalidad del hilo ha pasado a través de la hilera, se procede a pasar los siguientes agujeros más pequeños, sin saltarse ninguno, hasta alcanzar el espesor deseado. Durante estas operaciones deberá recocerse tantas veces como sea necesario.
La hilera de trefilar también se utiliza para formar charnelas.
6.2.2 Tubos sin costura.
Aunque hay varias técnicas para producir tubos sin costura, es práctica común en la comercialización de metales preciosos, donde sólo se utilizan trozos cortos, embutir profundamente un disco de metal y obligarlo a pasar a través de una hilera, varias veces y cada vez por un agujero de menor diámetro, para aumentar su longitud y reducir el diámetro. Finalmente, después de un cierto número de etapas de reembutido, el tubo se transfiere a un banco de trefilación de hilo para llevarlo a un diámetro más pequeño.
6.2.3 Hilo de plata dorada.
Un precursor del gold filled actual, dentro de ciertos límites, es el hilo de plata dorada fabricado en la India.
El punto de partida es una barra de plata de unos 19 mm 0 por 30 cm de largo, cónica por ambos extremos. Se dora. Esto se hace envolviendo la barra con dos capas de hoja de oro puro, aplicando un poco de fundente, y colocándola en un horno hasta que el oro se funde y se une con la plata, después de lo cual se retira, justo antes de que la barra se derrita. El calentamiento también puede hacerse con un soplete.
Seguidamente, se trefila en hilera, en la forma habitual. Los extremos de la barra se entran en la hilera alternativamente. El oro es tan dúctil que, no importa cuantas veces se haga pasar a través de la hilera, siempre queda una capa delgada y uniforme de oro cubriendo la plata que está debajo. El proceso se repite hasta que se obtiene la sección de diámetro deseada.
6.2.4 Trefilado mecánico.
El proceso mecánico del trefilado de alambre, esencialmente, es el mismo que se ha descrito para el trefilado a mano pero, en este caso, en vez de placas de acero templado, se utilizan dados de trefilar. Para fabricar estos dados se utiliza carburo de tungsteno o diamante .
Debe ponerse gran cuidado en limpiar el hilo pues, en caso contrario, podrían dañarse los dados. Como lubricante suele utilizarse un aceite soluble.
Los dados se colocan en la caja de trefilación que se refrigera a través de un chorro continuo de lubricante. El hilo pasa a través de uno o varios dados al mismo tiempo y se recoge en una bobina cónica de acero. Existen diferentes modelos de máquinas de trefilar. Pueden ser muy simples, de un solo paso o de nueve o más ,Para plata y oro suelen utilizarse de cuatro a seis pasos.
6.2.4.1 Cálculo de la reducción de seccionen un hilo redondo trefilado.
Supongamos que nos interesa conocer el porcentaje de reducción en hilo redondo de 4,3 mm de diámetro , con una sección de:
4,32 * 3,1416 = 14,52 mm2
4
Que se trefila hasta 2.9 mm de diámetro , que corresponde a una sección de:
2,9 * 3,1416 = 6,6 mm2
4
Por lo que el porcentaje de reducción de sección será del:
14,52 –6,6 * 100 = 54,54%
14,5
3 Extrusión.
Metales eximidos.
Los metales extruídos se forman obligándolos a pasar, en estado fluido, a través de un dado de forma especial, formando una pieza continua. Es uno de los métodos básicos para la formación de metales utilizados actualmente.
Los dados se fabrican con una aleación de acero duro, adecuada para resistir el paso del metal fundido a elevadas temperaturas y capaz de mantenerse firme frente al fuerte choque térmico. Se lubrican con una mezcla de grafito y aceite para cilindros. Producir metales extruídos es técnicamente difícil y complicado. Algunos metales son más apropiados para la extrusión que otros.
Las formas extruídas están disponibles en cobre, latón, bronce, níquel, plata, oro, platino, aluminio, acero y aleaciones especiales. El artesano que compra tubo preparado, varillas, barras o una forma como el ángulo de hierro, está adquiriendo una forma de metal extraído.
4 Estampación
Al considerar la manufactura de objetos de plata sterling que serán plateados más tarde, podemos distinguir convenientemente entre piezas planas y piezas huecas. Con las piezas planas el principal proceso de trabajo es el forjado.
Tomando las cucharas como ejemplo, las piezas en bruto se estampan de chapa gruesa. Después, algún repujado a martillo y unas operaciones de laminado preliminares, para dar el modelado inicial. Los extremos de la empuñadura se colocan entre el troquel de acero templado del modelo en cuestión y se moldean utilizando un martinete o una prensa hidráulica
El metal sobrante que sobresale por los lados del troquel se recorta. El embutido de la cuchara se logra repujando a martillo el otro extremo de la pieza en bruto, utilizando un punzón y el conjunto del troquel de modelado.
5 Repujado
5.1 Repujado del metal.
El objetivo final de todos los procesos de repujado de metales es crear una forma tridimensional partiendo de una lámina plana de metal.
Repujar una forma abarca un ciclo de martillado con diferentes martillos preparados para llevar a cabo funciones de embutición concretas y «bouging», un término derivado del verbo francés «bouger», que significa «mover». La operación de bouging consiste en suavizar la forma del metal trabajado, con un mazo de cuero, de cuerno o de madera. Finalmente, sigue un «aplanado», o acabado de la pieza, para eliminar las marcas producidas por el martillo de repujado e imprimir la textura característica a la superficie que se relaciona con las piezas repujadas a mano.
Los procesos de repujado requieren diferentes bigornias (yunques) de acero suavemente pulidas, preparadas para ajustar los diferentes contornos y desempeñar diferentes funciones.
Las piezas huecas se fabrican esencialmente de chapa e incluyen teteras y cafeteras, cubiletes, tazones, salseras, etc. Tradicionalmente, se han hecho por repujado manual en el que una pieza circular de chapa metálica, con un diámetro aproximadamente igual al ancho más la profundidad de la pieza deseada, es martilleada en ángulos rectos para conformar la superficie sobre una serie de moldes de forma.
A cada etapa de la operación de enderezado la pieza trabajada se endurece por lo que debe recocerse periódicamente.
5.2 El repujado artístico.
El repujado artístico, por regla general, es una operación de adorno, con la que se pueden crear verdaderas obras de arte. Pueden realizarse verdaderas esculturas tridimensionales partiendo de una chapa plana; pueden adornarse con bellos y complicados realces las piezas obtenidas por el proceso de formación e igualmente puede utilizarse para la formación de pequeños toques de acabado.
En muchos casos, la plata actúa únicamente como vehículo para el repujado. El repujado, cuando se utiliza para efectos artísticos, estira la plata y la acaba de formar.
Resina de repujar para plata:
Pez negro ............................... 290 gramos
Creta...................................... 575 gramos
Colofonia.................................. 75 gramos
Alquitrán ................................ 60 gramos
Los componentes se funden juntos, se añade algo de sebo y de 200 a 250 gramos de colorante rojo pardo.
6. Repulsado.
Los artículos redondos, por ejemplo: cubiletes y tazones, pueden fabricarse por el proceso de repulsado.
Aquí, se sujeta un disco de chapa entre un manguito portaherramientas y un molde que, habitualmente, suele ser de madera. Todo el montaje gira en una máquina parecida a un torno. Con la ayuda de una herramienta de acero, se presiona desde la parte de atrás de la chapa a repulsar, de forma que se vaya doblando, gradualmente, ajustándose a la forma del modelo.
Además de madera, también se utilizan otros materiales, como: acero o nylon.
7. Embutición
Tabla
Embutición, en milímetros, soportada por algunas aleaciones
plata/cobre, a diferentes espesores, antes de llegar a la rotura
Tomado: LA PLATA ENE L TALLER, Autor Jorge Alsina Benavente, Editorial ALSINA, c/.Alcolea, 78 bajos 08014 BARCELONA, Capitulo Nº 6, Páginas 174-190.